Barcelona - Catalunya
El Mercat del Ninot
es uno de los mercados municipales más representativos de Barcelona y un claro
ejemplo de cómo la tradición y la modernidad pueden convivir en un mismo
espacio. Situado en el barrio de la Esquerra de l’Eixample, este mercado forma
parte del día a día de los vecinos y constituye un punto de encuentro social y
comercial con más de un siglo de historia.

Sus orígenes se remontan a finales del siglo XIX,
alrededor de los años 1893 y 1894, cuando en la zona ya existía un mercado al
aire libre conocido como “El Porvenir”. Este nombre reflejaba el crecimiento y
la expansión urbana que vivía Barcelona en aquella época. Con el paso del
tiempo y la consolidación del barrio, se hizo necesaria la construcción de un
mercado cubierto, que finalmente se inauguró en 1933, dotando al espacio de
mejores infraestructuras y mayor estabilidad.
El nombre actual del mercado tiene un origen
curioso y muy arraigado en la tradición popular. Proviene de un “ninot”, una
figura de madera con forma de niño que originalmente era un mascarón de proa de
un barco. Según la historia, esta figura fue encontrada en la playa por la hija
de un tabernero, quien presenció el desguace de un barco en la Barceloneta, y
que se encaprichó del mascarón de proa, una talla de madera policromada de
autor desconocido y de poco más de un metro, que representaba a un joven grumete
con un gorro de plato en la mano derecha y otro certificado. La joven logró
llevársela hacia Les Corts, donde la colocaron en la fachada de la taberna
familiar, en el número 9 de la calle Valencia (hoy número 107). El Ninot
incrementó aún más la fama del establecimiento, ya que la gente decía “voy a
comprar vino al Ninot” y por extensión se refería a la zona. Hoy en día, este
elemento simbólico sigue presente en la entrada del recinto mediante una
reproducción, recordando su origen humilde y anecdótico.
En la zona surgió un mercadillo, que se montaba los
sábados en los alrededores de la fábrica Batlló -actual Escuela Industrial-,
aprovechando que los obreros salían con la semanada en el bolsillo. El
Ayuntamiento de Barcelona interpuso varias demandas contra el mercadillo por la
insalubridad y el entorpecimiento de la circulación que ocasionaba, hasta que
el Ayuntamiento de Les Corts decidió en 1892 adecuar el solar donde hoy
encontramos el actual mercado, en la calle Mallorca, entre Villarroel y
Casanova.
A lo largo de los años, el mercado ha experimentado
diversas transformaciones, siendo la más importante la reforma integral llevada
a cabo entre 2009 y 2015. Esta renovación permitió modernizar completamente las
instalaciones, mejorando la accesibilidad, ampliando los espacios y adaptándolo
a las necesidades actuales, sin perder su esencia tradicional. Tras su
reapertura, el mercado se consolidó como un espacio moderno, funcional y
atractivo.
Arquitectura
El nuevo mercado mantiene la estructura metálica
previa, formada por tres cuerpos con el central más elevado, pero incorpora
importantes cambios en mejorar la experiencia de comerciantes y visitantes.
Las cubiertas y las fachadas se rediseñan con un
sistema de lamas perforadas para permitir entrar la luz natural desde el
exterior sin dejar pasar la radiación solar directa, que podría dañar los
alimentos. La remodelación también permite medidas de eficiencia energética
como climatización mediante uso de placas fotovoltaicas y agua caliente
mediante placas solares, alumbrado con tecnología LED y sistemas de regulación
de flujo de aire.
Las fachadas laterales integran los puestos
exteriores para ganar metros de acera y espacio en las dos plazas que se
generan en la calle Mallorca. Aparte, el vaciado del subsuelo permite la
generación de dos plantas subterráneas, que hoy albergan un parking, un
autoservicio, espacios de carga-descarga y almacenes.
En la actualidad, el Mercat del Ninot cuenta con
más de ochenta puestos que ofrecen una amplia variedad de productos frescos,
como frutas, verduras, carnes, pescados y embutidos, así como algunos espacios
gastronómicos donde es posible degustar platos y tapas. A diferencia de otros
mercados más orientados al turismo, este mantiene un ambiente cercano y
auténtico, siendo frecuentado principalmente por los residentes del barrio.

Fuente: www.mercatdelninot.com
Carrer de Mallorca, 133-157
08036 Barcelona



No hay comentarios:
Publicar un comentario