miércoles, 13 de agosto de 2025

Biblioteca Nazionale Universitaria di Torino

Turin - Italia

La Biblioteca Nazionale Universitaria di Torino es una de las instituciones culturales más importantes de Italia y un referente histórico en la conservación del patrimonio bibliográfico europeo. Su origen se remonta a 1720, cuando el rey Víctor Amadeo II decidió fundar una gran biblioteca que reuniera el conocimiento del Reino de Saboya. Poco después, en 1723, comenzó a funcionar vinculada a la Universidad de Turín, con el objetivo de servir tanto a estudiantes como a estudiosos.

A lo largo del siglo XVIII y XIX, la biblioteca experimentó un notable crecimiento gracias a la incorporación de importantes colecciones. Entre ellas destacan las bibliotecas ducales de los Saboya, fondos universitarios y numerosas donaciones privadas. Además, tras la época napoleónica, muchas bibliotecas religiosas fueron suprimidas y sus libros pasaron a formar parte de esta institución, lo que incrementó considerablemente su valor cultural. En 1873, ya en el contexto de la Italia unificada, la biblioteca adquirió oficialmente el estatus de Biblioteca Nacional, consolidándose como uno de los principales centros bibliográficos del país.

Sin embargo, su historia no ha estado exenta de dificultades. En 1904, un devastador incendio destruyó una parte muy significativa de sus colecciones, incluyendo numerosos manuscritos de gran valor. Décadas más tarde, durante la Segunda Guerra Mundial, el edificio sufrió graves daños a causa de los bombardeos. A pesar de estas tragedias, la biblioteca logró recuperarse gracias a esfuerzos de reconstrucción y a la solidaridad internacional, ya que muchas instituciones y particulares contribuyeron con nuevas donaciones de libros.

El edificio actual, reconstruido entre 1958 y 1973, se encuentra en la céntrica Piazza Carlo Alberto de Turín, frente al histórico Palazzo Carignano. La estructura combina elementos antiguos con un diseño moderno, ya que se conservó parte de la fachada histórica mientras que el interior fue completamente renovado. En su interior destacan amplias salas de lectura, diseñadas para acoger a un gran número de usuarios, así como espacios especializados destinados a la conservación de manuscritos, incunables y colecciones históricas. La organización del edificio responde a criterios funcionales, separando las áreas de consulta pública de los depósitos donde se preservan los fondos más delicados.

En la actualidad, la biblioteca alberga cientos de miles de volúmenes, entre libros, revistas y documentos históricos. Entre sus tesoros más valiosos se encuentran importantes manuscritos musicales, especialmente los autógrafos de Antonio Vivaldi, que constituyen una de las colecciones más relevantes del mundo en este ámbito. También conserva incunables —libros impresos antes de 1501— y documentos que permiten estudiar la evolución cultural de Italia y Europa.

Como curiosidad, tras el incendio de 1904, la biblioteca recibió apoyo internacional en forma de donaciones de libros, lo que permitió reconstruir parcialmente su colección. Además, fue una de las primeras bibliotecas públicas del Reino de Italia, lo que refleja su importancia en la difusión del conocimiento. Hoy en día, la Biblioteca Nazionale Universitaria di Torino no solo es un lugar de estudio, sino también un símbolo de resistencia cultural, capaz de superar catástrofes y seguir desempeñando un papel fundamental en la preservación de la memoria histórica.

Durante nuestra visita pudimos acceder a la sala de la colección de María Cristina de Borbón-Dos Sicilias. Gran parte de su riqueza proviene de legados vinculados a la nobleza del Reino de Cerdeña, siendo la colección de María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, reina consorte, uno de los núcleos más destacados. María Cristina, reconocida por su interés en la cultura y la educación, reunió a lo largo de su vida una biblioteca personal compuesta por manuscritos, incunables, libros de arte y documentos administrativos, muchos de los cuales reflejan tanto la historia política del Reino de Cerdeña como la vida cotidiana y los intereses culturales de la aristocracia europea de la época.

Tras su fallecimiento, estas colecciones privadas fueron donadas o incorporadas al acervo público, permitiendo que investigadores y ciudadanos tuvieran acceso a materiales que anteriormente eran patrimonio exclusivo de la corte. La sala dedicada a estos fondos conserva hoy no solo libros y manuscritos, sino también correspondencia, documentos oficiales, inventarios y registros que permiten reconstruir la formación de la biblioteca real y su evolución hacia un espacio público.

También pudimos visitar una exposición del Taller de restauración. La noche del 25 al 26 de enero de 1904 un gran incendio destruyó parte de la biblioteca y dañó gravemente cerca de 1500 manuscritos y decenas de miles de volúmenes impresos, reduciendo drásticamente la colección manuscrita medieval y moderna anterior a esa fecha.

Tras ese incendio, la institución emprendió operaciones de recuperación y restauración sin precedentes en Italia: se habilitó un laboratorio de restauración para estudiar y atender los manuscritos dañados.

Aunque la sede actual de la biblioteca en Piazza Carlo Alberto fue inaugurada más tarde (en 1973), la memoria del laboratorio histórico de restauración se conserva de modo permanente, con reconstrucciones y herramientas originales, y forma parte de los espacios dedicados a mostrar cómo se trabajaba con los manuscritos dañados tras el incendio de 1904.

En esa reconstrucción se exhiben herramientas y equipos de restauración de principios del siglo XX, como:

-Prensas de libro y cámaras de humidificación

-Dispositivos para separar y alisar hojas pegadas

-Instrumentos químicos usados en tratamientos de limpieza y recuperación

Esto forma parte de una historia técnica y documental de la conservación: tras el fuego, muchos manuscritos quedaron erguidos en bloques sólidos por el calor o se contaminaban por el agua usada para apagar las llamas, lo que exigió soluciones novedosas para esos tiempos.

Después de los primeros años del siglo XX, el continuó evolucionando. Fue trasladado varias veces y dirigido por expertos en restauración; en décadas posteriores (especialmente desde los años 1970 en adelante) se consolidó como un sitio en el que se trabaja técnicas modernas de conservación y restauración sobre manuscritos y volúmenes antiguos.

 
www.bnuto.cultura.gov.it
 
P.za Carlo Alberto, 3
10123 Torino TO, Italia

 

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